Cambios que influyen en la convivencia con adolescentes.

Si bien cada etapa de los hijos tiene sus retos, creo que la adolescencia es para los padres más demandante que etapas anteriores. Los cambios que experimentan son tan variados que convivir con adolescentes se puede volver física y emocionalmente agotador.
 
Adicional, no solo son más grandes y fuertes, también tienen un lenguaje mucho más fluido y enriquecido y con muchas más opiniones desafiantes para nosotros que podrían darnos la impresión que los adolescentes son rebeldes.

Historia de un paciente

Posiblemente por esto, hace unas semanas volvió a mi consultorio un paciente con quien trabajamos hace un tiempo.
 
En aquel entonces sus hijas eran todas menores de  12 años y quizás manejar a una preadolescente era más fácil que manejar hoy a 3 adolescentes bien entradas en esta etapa.
 
En su entendible y normal angustia, decide volver y consultar sobre cómo hablar con sus hijas sin perderlas en el intento mientras hace la convivencia con las adolescentes más amena. 
 
Hablamos ese día de los cambios fisiológicos, psicosociales y de identidad que experimentan en esta fase del desarrollo y de cómo podemos estar presentes como padres fortaleciendo nuestra relación con ellos mientras forjamos a los futuros adultos. 
 
Así mismo, le expliqué que debido a esto, la presencia de los padres era aun más importante a esta edad que en edades anteriores.
 
Siendo estos cambios relevantes e influyentes en el retador comportamiento del adolescente, profundizaré sobre estos y sobre qué actitud asumir ante estos comportamientos para facilitar la convivencia.
cambios que experimentan los adolescentes-Angelica Gomez Psicologa

3 grandes cambios que experimentan los adolescentes.

Como mencioné anteriormente, en la pubertad y la adolescencia se experimentan cambios importantes que pueden iniciar entre los 10 y los 13 años de edad y estabilizarse hacia los 19 años de edad.

 
Esta transformación pueden evidenciarse tanto en el cuerpo como en el comportamiento, lo cual influye en cómo convivir con adolescentes.
 
Así mismo, estos cambios, aunque puedan ser esquematizados en adolescencia inicial, media y tardía, ningún adolescente los vivirá igual otro.
 
Cada uno vivirá esta etapa de manera personal y única, influenciada por diversos factores como los individuales, familiares, ambientales, culturales y económicos entre otros.  

1. Cambios fisiológicos y físicos que experimentan los adolescentes.

La adolescencia inicia con la pubertad, entre los 10 y 13 años de edad. En esta edad, los jóvenes empiezan a experimentar cambios en el comportamiento de sus hormonas, los cuales nos llevarán a convivir con adolescentes cuyo cuerpo se transforma paulatinamente hacia un adulto.
 
Esta transformación inicia tras el despertar del eje hipotálamo-hipófisis-gonadal en interacción con el Sistema Nervioso Central (SNC) y factores genéticos y ambientales, facilitando por un lado la secreción de una cadena de hormonas hasta llegar a la producción de la testosterona y la dehidrotestosterona, entre otras sustancias químicas importantes en este proceso.

Esta activación hormonal producirá cambios visibles como:

Aumento de la estatura.

Aparición de vello axilar, púbico y facial (este último principalmente en los chicos). 

Desarrollo de los órganos sexuales.

Desarrollo del olor corporal.

Incremento de la producción sebácea.

Cambios en la adolescencia
Naturalmente, ante estos cambios físicos puede aparecer confusión, rechazo e inseguridad. Inicialmente pueden no entender lo que está sucediendo y pueden cuestionarse si son normales.
 
Aparecerá también un creciente interés por la anatomía propia y ajena y por la sexualidad, comparándose constantemente con sus pares.
 
Dados estos cambios tan bruscos, entraremos a convivir con adolescentes que pueden experimentar ansiedad, tristeza e irritabilidad, entre otras emociones, retando nuestra paciencia y habilidades parentales. 
 
Nos podrán hacer sentir incluso inadecuados a nosotros como padres y podemos experimentar la sensación que se están rebelando y hacernos cuestionar nuestro método de comunicación con los hijos.
¿Cómo manejar esto con mi hijo?
Ante los cambios físicos y antes de que aparezcan, es importante explicarles lo que podrán experimentar y normalizar la experiencia de extrañeza e inadecuación.
Puedes decirle a tu hijo o hija que debido a los cambios pueden sentirse raros e incómodos y que muchos de sus amigos, aunque no lo admitan, pueden estar sintiendo lo mismo.
 
Diles también que estos cambios tomarán un tiempo y cuando pasen se sentirán más cómodos. Lo importante es saber que son normales y está bien sentirse mal al respecto y que poco a poco aprenderán a aceptarlo y quererse.
 
Finalmente, puedes decirles que cualquier duda que tengan la resolverán juntos, inclusive si tú no sabes la respuesta.
Aprender sobre las 12 barreras de la comunicación podría ser útil para saber qué decir y qué no decir cuando nuestros hijos experimentan problemas.
 
Puedes mirar más sobre cómo hablar con los jóvenes en el libro de Thomas Gordon «Padres Eficaz y Técnicamente Preparados» o en «Cómo Hablar para que los Niños Escuchen y Cómo Escuchar para que los Niños Hablen» de A. Faber y E. Mazlish.

2. Cambios psicosociales en la adolescencia.

Estos cambios hormonales influirán sobre la maduración cerebral y la regulación emocional. Por lo tanto, podremos convivir con adolescentes con cambios bruscos no solo en su temperamento sino también su comportamiento.
 
Así mismo, será una etapa en la que veremos un interés marcado por sus amigos, lo cual puede traer un aparente abandono del núcleo familiar.
 
Podemos ver jóvenes impulsivos debido a una inmadurez de la región frontal del cerebro:
«región que permite conectar la razón con las emociones y tener en cuenta consecuencias a largo plazo de nuestros actos.»
¿Qué puedo hacer como padre?

 

En este aspecto, el hijo adolescente necesita paciencia y aceptación (que no es lo mismo que ser condescendiente con su comportamiento).
 
Por un lado, es importante que nos convirtamos en el traductor de su experiencia interna y podamos dar palabras, forma y tamaño a esa sensación abstracta y poco palpable para ellos.
 
Esto aumentará la confianza de ellos hacia ti como padre o madre y te permitirá convivir con tu adolescente de manera más amena. Además, te convertirá poco a poco en su referente para pedir consejos.
 
Escucharlos con toda nuestra atención verbal y no verbal es parte de la clave. Orienta tu cuerpo hacia ellos, asume su mismo nivel (si es que ya no son más altos que tú) y haz contacto visual. Deja los distracciones a un lado y escucha para entender.
Deja que hable y cuando veas la ocasión di frases como «entiendo que te estás sintiendo incómodo con los cambios de tu cuerpo, te hacen sentir anormal». No añadas nada más.
A veces solo necesitan sentirse escuchados, sin llenar la frase con afirmaciones como «pero tu eres muy guapo(a) y tus verdaderos amigos te van a querer sin importar qué».
Convivir con adolescentes-Angélica Gómez Psicóloga
Por otro lado,  los adolescentes necesitan ayuda para identificar las consecuencias de su comportamiento, particularmente las de largo plazo. Dado que su cerebro aun está madurando, inicialmente esto será difícil.
 
Puedes decir cosas como: «comprendo que quieres hacer esto para conseguir amigos. Me preocupa que esto puede representar un riesgo para tu salud. Quizás puedas pensar en otras formas de lograr lo que quieres sin que eso te lastime».
Respecto a la interacción social, es imperativo por parte de los padres reconocer la importancia que cobran las amistades y el interés por las relaciones románticas a esta edad.
 
Los amigos y las parejas a esta edad actúan como una red de apoyo para los adolescentes, desempeñando el papel de factor de protección ante problemas emocionales y de comportamiento.  
 
A esta edad resalta la necesidad de aceptación, de pertenecer y de identidad (tema que mencionaré más adelante). Por esto, es usual que imiten a sus pares en la forma de vestir y de actuar entre otras, ya que buscarán aprobación e inclusión en los grupos de su interés.
Es la edad en la que afinan sus habilidades sociales, aprenden a identificar en quién confiar y en quién no, a poner límites, a pedir lo que necesitan y a dar a otros.
 

Por ello, los padres deben saber mediar en las relaciones sociales de sus hijos, pese a sus miedos. Para hacer que esta experiencia sea de crecimiento y aprendizaje.

Nuevamente, dialogar será imperativo y entender antes de aleccionar será la mejor estrategia.

Convivir con adolescentes-Angélica Gómez Psicóloga
MITO
Pese a que es una edad emocionalmente difícil, es un mito que la adolescencia es de extrema inestabilidad y turbulencia emocional.
 
Esta turbulencia está más relacionada con las crecientes presiones sociales, escolares  y familiares que recaen en ellos que con la etapa del adolescente en sí.

3. Configuración de la identidad del adolescente.

El tercer gran cambio que tenemos que entender para convivir con adolescentes de mejor manera es el de la configuración de su identidad. Los chicos experimentarán la transformación simultánea de diferentes aspectos que entrarán a definir su ser adulto:

Quién es, quién le atrae, qué valora y quién quiere ser.

Esta definición se va dando gracias al desarrollo de la capacidad cognitiva del joven pasando progresivamente de un pensamiento concreto a un pensamiento abstracto y flexible.
 
Con este desarrollo, iremos viendo la transformación de su comportamiento infantil hacia uno más semejante al que se esperaría de un adulto.
 
Aparecen ideas irracionales o ideales de quién quieren ser o qué les gustaría hacer en su adultez como deportistas profesionales, estrella musical o piloto, etc*.
*Nota:
En estas carreras se puede tener mucho éxito en especial cuando el talento se ha ido desarrollando desde temprana edad. La profesión anhelada que aparece en la adolescencia temprana suele ser una idea sin plan estructurado que nace más de la fantasía por ser admirados que por las habilidades que poseen.
Veremos también que cuestionarán los valores familiares y desafiarán a la autoridad, ya que inicia el proceso de verse como sujetos independientes.
 
Por otro lado, sobre su interés sexual, naturalmente pasarán por un periodo de duda dado el creciente tiempo que pasan con los amigos de su edad (que están pasando por el mismo proceso).
 
Con el cambio de su cuerpo, su interés por la sexualidad y por sus pares tanto del mismo género del género opuesto y su interés por amar fuera de su círculo familiar, llevarán a definir su interés sexual.
A esto hemos de añadirle que en el colegio se les empieza a exigir un pensamiento más crítico y un análisis con mayor abstracción, y empiezan a introducir temas más complejos relacionados con la moral y la ética. 

Con su creciente capacidad cognitiva, es de esperarse que ya no acepten sin analizar las creencias y valores que queremos transmitir. Querrán poner dichos valores a prueba y experimentar con otras ideas sobre el mundo en el que están.
 

¿Qué hacer?

Convivir con adolescentes-Angélica Gómez Psicóloga
Paciencia, es la mejor manera de convivir con adolescentes. Poco a poco, con la aparición del pensamiento abstracto, ellos desarrollarán la consciencia de las propias emociones y la de otros, así como de las propias capacidades y limitaciones.
 
Tendrán un proyecto de vida más realista y práctico e irán aceptando nuevamente los valores familiares.

CONCLUSIÓN

La transición de la niñez a la adultez puede hacer algo caótica nuestra experiencia de convivir con adolescentes.

Ser un adulto sin dejar de ser niño trae muchos choques para los chicos y naturalmente para sus padres.

Es de esperarse la sensación de impotencia ante la aparente rebeldía.

Cambios físicos y su aceptación…

…la integración a un nuevo grupo social, la definición de la identidad y los valores y el desarrollo de la independencia son los cambios fundamentales en esta etapa.

Sin embargo, un mayor conocimiento sobre estos cambios puede ayudarnos como padres a entender lo que experimentan los adolescentes y darnos herramientas para guiarlos.

Con un apoyo adecuado de nuestra parte, la convulsiva adolescencia puede resolverse en una adultez competente. Ciertamente, la mayoría de los adolescentes superan esta etapa de manera satisfactoria.

convivir con adolescentes-Angélica Gómez Psicóloga
Mantener la comunicación abierta junto con la aceptación, comprensión y guía serán las claves de una conclusión exitosa y de lograr mantener nuestra relación con ellos.

Aun así, si resulta difícil entenderlos y apoyarlos y los comportamientos se están volviendo cada vez más retadores e inmanejables, será conveniente solicitar el apoyo de un profesional.

Este podrá brindar herramientas claras o detectar posibles trastornos emocionales y de comportamiento que expliquen por qué convivir con adolescentes en particular puede estar siendo difícil.

Sigue este enlace para identificar si es momento de pedir apoyo profesional para ayudar a tu hijo.

También puedes pedir una cita aquí.

Te espero en consulta.