Con frecuencia escuchamos sobre los múltiples beneficios de realizar ejercicio físico y mental. Su práctica regular puede tener efectos preventivos, curativos y de rehabilitación en enfermedades crónicas y en el campo psicológico no es la excepción, me indica cómo controlar mis emociones, mis pensamientos y superar la tristeza.

Cuando realizamos ejercicio, en el cerebro se generan cambios fisiológicos, anatómicos y funcionales. Esto quiere decir que no solo cambia su forma de comportarse sino también su estructura, lo cual trae múltiples beneficios de los que hablaremos en un momento.

Cómo superar la tristeza con el ejercicio físico - Neurona

El cerebro está compuesto con más de 86 mil millones de neuronas: una célula con ramificaciones que llamamos dendritas, siendo una de ellas más larga que las otras que llamamos axón.

Las neuronas se comunican entre sí para informarse qué deben hacer conectando una de sus dendritas con el axón de otra neurona. Estas conexiones las llamamos sinapsis y las hay de dos tipos, químicas y eléctricas. Las sinapsis químicas se realizan a través de los neurotransmisores, uno de los agentes beneficiados por el ejercicio.

A continuación, explicaré los beneficios inmediatos, a mediano y largo plazo del ejercicio en el cerebro, razón por la cual lo recomendamos como parte de la Terapia individual.

Beneficios del Ejercicio en el Cerebro

Como aprender a controlar mis emociones con el ejercicio
Efectos inmediatos

Cuando realizamos una sesión de ejercicio a una intensidad moderada, en el cerebro se estimula la producción de diversos neurotransmisores, entre ellos: endorfinas, serotonina, norepinefrina y dopamina.

Se ha encontrado que los tres últimos neurotransmisores mencionados se encuentran asociados a la depresión por su déficit. Así que cuando se realiza actividad física nuestro estado de ánimo mejora ayudándonos a manejar o superar la tristeza.

Otros efectos inmediatos importantes en nuestro cerebro son: la mejora de nuestra capacidad para mantener y alternar la atención, en la retención de información a largo plazo y en nuestros tiempos de reacción. También nos ayuda a cómo controlar mis emociones y pensamientos.

Se ha visto que estos efectos se pueden mantener hasta por dos horas después de cada sesión de ejercicio.

Efectos a Mediano Plazo

Con la práctica regular del ejercicio, lo que se ha podido ver en las investigaciones es que estos efectos inmediatos suelen mantenerse por más tiempo debido a que empiezan a presentarse cambios anatómicos en el cerebro.

Estos cambios se evidencian en mayores conexiones entre las neuronas e inclusive en la generación de neuronas nuevas.

Una de las zonas que ha mostrado un aumento en el volumen ha sido el hipocampo, una estructura del cerebro involucrada en el almacenamiento de la información; por ello nuestra memoria mejora significativamente. 

Al darse estos cambios, se permite así tener un mejor desempeño en diversas áreas como en el trabajo, en el estudio y nuestras relaciones con otros porque nuestro cerebro se está viendo activado constantemente y está empezando a transformarse.

Efectos a Largo Plazo

Sin embargo, los efectos a largo plazo podrán ser los más impresionantes e importantes para nuestra salud.

En investigaciones realizadas se ha observado que con el ejercicio regular se genera un efecto protector contra el declive cognitivo normal y las enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y el Alzheimer. Hasta el momento, estas enfermedades no tienen cura.

Por ello, cuando realizamos ejercicio cultivamos calidad de vida tanto física como mental.

Cuando aparecen algunas condiciones de salud y enfermedades que el ejercicio no puede revertir, este puede ayudarnos a sobrellevar la situación e incluso a demorar el deterioro.

Por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer se caracteriza por una pérdida significativa de neuronas. Para una persona activa que ha realizo ejercicio de manera regular por varios años, esta pérdida podría tomar mucho más tiempo porque su cerebro tiene muchas más conexiones y neuronas que el cerebro de una persona sedentaria.

Esto sucede porque el cerebro es como un músculo, cuanto más lo trabajas mejor funciona y tiene mayor resistencia, soportando más las demandas diarias.

Cómo controlar mis emociones ejercitando mi cerebro

Muchos llegan a consulta preguntando ¿cómo puedo controlar mis pensamientos y emociones? una respuesta muy sencilla sería precisamente esta:

Se recomienda realizar actividad física de 3 a 4 veces por semanas por al menos 40 minutos, donde haya un incremento de la actividad cardiaca.

Según Wendy Suzuki

Neurocientífica de la Universidad de Nueva York

Sin embargo, es una respuesta muy simple para la real complejidad del manejo de las emociones.

Sí, es cierto que podemos superar la tristeza o un momento de tristeza cuando salimos a trotar debido a la liberación de ciertos neurotransmisores que mencioné al principio.

Así mismo, cuando tenemos problemas de autoestima podemos fortalecerla en la medida que mejora nuestro estado de ánimo y nos sentimos mejor con nosotros mismos; por los cambios que logramos a través de la actividad física constante.

Cómo superar la tristeza ejercitando mi cerebro con ejercicio

Por ejemplo, al darnos cuenta que podemos correr una mayor distancia en un menor tiempo o que tenemos mejor técnica. Nos hace pensar que tenemos capacidades y que podemos ser mejores.

Pero la tristeza y la ansiedad no son solo producto de un cambio químico en el cerebro. Las emociones también responden a las situaciones que estamos viviendo y son estas las que muchas veces explican por qué nos sentimos tristes o ansiosos o con baja autoestima.

Cuando hacemos ejercicio, ayudamos a nuestro cerebro a superar la tristeza, mejorar la autoestima y en general a cómo controlar mis emociones y pensamientos negativos, pero es en la psicoterapia dónde logramos entender lo que sentimos y pensamos para encontrar manejos más adecuados.

De esta manera, el ejercicio se vuelve un coadyuvante del proceso psicoterapéutico y una forma de asegurar un estilo de vida saludable tanto en el presente como en el futuro.

Te invito a que incluyas la actividad física como parte de tus hábitos de autocuidado y si tienes alguna dificultad para generar nuevas rutinas podemos discutirlo juntos.